Era mi segunda vez en Lech, pero éste era mucho mejor que la primera vez, cuando nos alojamos en Felsenhof. El momento en que llegamos (un día más tarde, porque el paso estaba cerrado) estábamos rodeados con brindan calidez y profesionalidad. El propietario, su hija y su personal creado un gran ambiente y te dejan sentir su muy bienvenido. Las...
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