Después del estrés de la ciudad nos refugiamos en el Hotel Thalassa Sport de Roses y nuestra sorpresa fue el agradable trato familiar que recibimos. La habitación muy amplia y limpia y con una gran terraza con vistas al mar y las estrellas. Las camas muy anchas y confortables. Nuestro amanecer fue un variado y abundante desayuno seguido de un...
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