Aunque no está mal situado, el hotel no merece la pena. El desayuno muy flojo, la habitación espaciosa, pero cutre y la limpieza deja mucho que desear. En la recepción apenas hablan inglés, te entiendes por señas. Una obra en el edificio de al lado nos hizo despertarnos a las 7 de la mañana.. Decepción total.
