Está en pleno centro de Ljubljana. Tanto la arquitectura como la decoración del hotel están hechas con mucho gusto (han ido aprovechando distintos edificios contiguos), aunque sin mucho sentido práctico (muchas escaleras para subir las maletas...). Al estar en una zona peatonal, no cuenta con parking (nosotros encontramos donde dejar el coche a 5 minutos, y según nos dijeron no...
Más
