Es un hotel pequeño en el que los dueños se encargan de hacerte la estancia lo más cómoda posible. Muy céntrico, situado en una calle peatonal. En el desayuno hay zumo de naranja que tú mismo puedes exprimir, café de cafetería como en Italia, y no de filtro. Todo muy cuidado, porque no están orientados a trabajar con masas. Debería...
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