Después de ver la entrada al edificio que era terrorifica, el portero automático roto, un portal viejo, sucio y desconchado, nos esperábamos lo peor.
Así que al final nos conformamos y como en otros sitios de la zona sin persianas.
Lo que estaba bien era el desayuno que era en una cafetería cercana.
Estuvimos en el bloque de Wesselenyi. El...
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