Nos hemos alojado en este hotel al visitar Cracovia, ya que el último día, antes de coger el coche y seguir la ruta, queríamos visitar las minas de sal.
Está justo a escasos 50 metros de la puerta de las minas, pero al estar en la parte trasera, ni te enteras del bullicio de la gente. Por ello está genial,...
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