Nos lo pasamos de maravilla en el Bush! Las casitas están muy bien decoradas con cómodas camas de tamaño king. Cada noche nos arrulla con los sonidos de la selva de las diferentes aves, sedako's. Durante el día nadamos en la piscina, caminamos hasta el río, y comimos la increíble cocina de Roeni (fue casi vale la pena el viaje...
Más
