Nunca habíamos estado en Belice, no teníamos ni idea de qué esperar. Nos alojamos en el piso de arriba con vistas a la laguna y espectaculares puestas de sol. Teníamos paz y tranquilidad y aunque estábamos a unos pasos de una espléndida atracción turística, enérgica vida nocturna y maravilloso día aventuras. era el lugar perfecto para descansar, relajarse y rejuvenecer....
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