El Riad Safran es el mejor lugar que podíamos haber elegido para alojarnos. Es un sitio precioso, limpio y acogedor. Está muy cerca de la plaza Djemaa el fna, a unos minutos a pie (aunque siempre te entretendrás por el camino viendo cosas que comprar). Adil y Fátima son encantadores y te hacen sentir como en casa. Volveremos muy pronto.
