Un hotel encantador con sabor familiar, desde el primer dia nos sentimos como en casa, una suerte que el propietario habla español perfectamente, y siempre a nuestra disposicion para cualquier cosa, tips reservaciones consejos siempre muy acertados, nuestra habitacion preciosa, Sophie, aire acondicionado, limpieza impecable, los desayunos abundantes y todo hecho en casa el jugo de naranja recien exprimido a...
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