En mi primer viaje a Marrakech no me hubiese podido encontrar mejor. Es una ciudad mágica: sus colores, olores, sonidos. Pero aún más mágico es poder pasar una puerta y encontrar el silencio, la paz y a la antigua Marrakech. Esta es La Cigale: un excelente lugar donde prevalece el buen gusto. El mobiliario consta de buscadas antigüedades, lo que...
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