Hemos pasado cuatro dias fantásticos en Marrakech y en parte, se lo debemos a esta encantadora pareja formada por Marco y Katia; sus niñas y sus simpaticos empleados; especialmente Babs.
El hotel tiene un enorme encanto, esta impecable, es silencioso y tranquilo, Katia cocina maravilosamente y Marco hace un te de menta que resucita a un muerto.
Los desayunos son...
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