Así te sientes al entrar en el Riad. Después de esquivar motos, bicis, puestos de mercados ambulantes etc, te abre Samira con esa sonrisa y el sonido de la fuente, las flores y el silencio te invitan al descanso. A 10 minutos andando de la plaza o a un paso de la estación de autobuses. Las habitaciones decoradas de forma...
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