Un excelente lugar dónde descansar. El personal (en especial su propietaria Fátima), nos hicieron sentir como en casa. Nos ayudaron con cualquier duda referente a la visita de Meknes y alrededores, así como colmarnos de atenciones durante nuestra estancia.
El riad estaba muy limpio y bien decorado, con un magnífico desayuno y unas preciosas vistas desde la terraza.
És bastante...
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