Después de alojarnos en un sitio mucho más barato y, cansados, buscar algo mejor, al final dimos con el hotel Potala. Bastante más caro de lo que pagamos en otros sitios, pero bueno, por estar algo más cómodos los pagamos con gusto. La habitación normal, con agua caliente (¡ambas cosas ya eran un lujo según lo que habíamos visto en...
Más