Increible lugar en Khatmandu. Estuvimos alli alojados en varias ocasiones en nuestro viaje a Nepal. Es un oasis dentro del bullicio de Thamel, cada vez que volvíamos era como volver a casa. El trato que recibimos fue espectacular, es un sitio muy tranquilo. Todo el personal encantador, especialmente Debendra. La comida impresionante. Un sitio muy recomendable, volveriamos sin duda.
