Nos entraron en la habitación mientras dormíamos, nos echaron algo para que no nos despertáramos y nos robaron las cámaras, el dinero y los teléfonos. Lo peor de todo fue el trato del director del hotel. En lugar de preocuparse de como estábamos, si necesitábamos algo, lo primero que dijo, con una sonrisa cínica, fue "seguro que les han robado?"....
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