llegamos de noche, y la imagen de la recepción fue dos motos en el hall y un colchón tirado en el suelo donde el recepcionista dormía.
al entrar en la habitación, el olor a humedad era insoportable, y las sábanas estaban tan húmedas que mojaban. era de madrugada así que decidimos aguantar la noche como pudimos, tiramos el edredón sin...
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