Después de que el taxista se perdiera y tardásemos más de una hora en llegar (hay que decirlo, está lejos y a tras mano para ir en auto), llegamos a este maravilloso hotel sobre el río. Qué placer!!!
Buen gusto y estilo es lo que predomina aquí. Nuestra suite, último piso y vista al río, era muy grande y cómoda....
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