El hotel estaba céntrico cerca de una boca de metro en al zona europea de Estambul. Muy limpio, pero algo cutre la habitación y las instalaciones algo viejas. El desayuno muy típico de allí con quesos, zumos, te y pastas de hojaldre (el horario del desayuno era SOLO hasta las 10h). La hospitalidad genial.
Más
- Gestione la ficha de su perfil