El hotel es muy acogedor, te encuentras como en tú casa, a mí me encantaba por la noche salir a fumarme un cigarrito a las escaleras y acabar hablando con el chico de la recepción (que yo no sé si salía para que no estuviera sola o por que en verdad le apetecía hablar, muy majo) mientras escuchábamos llamar a...
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