Hotel muy nuevo, limpio y cómodo, cama y ducha perfectas, los armarios son muy pequeños pero basta con dejar la ropa en la maleta. Está muy cerca de la Mezquita Azul y de Santa Sofía, en el quizá "demasiado" turístico barrio de Sultanahmet. Personal encantador y preciosas vistas desde la azotea. Buena elección
