Sitio muy tranquilo. El dueño, Emre, es muy simpático, te ayuda en todo lo que necesites, con recomendaciones de lugares cercanos, sugerencias...
Puedes aparcar pefectamente en la puerta del hostal.
Además, cenamos una de las noches en el patio del hotel, y nos sorpendió, fue una de las mejores cenas de todo el viaje por Turquía: pollo con verduras y...
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