Hotel ruso. El servicio es frío y maleducado. No te ayudan en nada. Solicitamos un servicio de lavandería, que nos ofertaron gustosamente; y que luego no llevaron a cabo sin ni siquiera buscarnos una solución. El desayuno es rancio (ensalada y bollería seca). Pedimos unos huevos revueltos, nos los sacan a los 30 minutos (literal) y como lógicamente nos estamos...
Más
- Vital Hotel Tel Aviv
