Pequeño y encantador hotelito en el casco antiguo de Damasco, situado entre callejuelas no es fácil llegar hasta allí de primeras, pero una vez encontrado estás a tiro de piedra de toda la parte antigua. Tiene pocas habitaciones, están situadas alrededor de un patio, y están decoradas con estilo, el desayuno está bien y tiene internet gratuito.
