Fue de los lugares que más disfrute en Peru - te daban ganas de quedarte ahi todo el dia y no visitar nada. Es realmente un lugar de sueño, el rio, la montaña, las habitaciones, los desayunos, la cena, la chiminea, el sentido del humor de Brian y Gabriel, el detalle de llevarme el cafe mientras estaba en el jardin...Volveré.