Pasé cuatro noches en el Hotel Casa Capuchinas en Febrero del 2008. Detrás de detalles de decoración se esconde una casona vieja y húmeda, insegura por la gran cantidad de cables y tendidos de electricidad que recorren toda la casa sin nunguna precaución. Nos asignaron una habitación en la planta baja, sin teléfono, cuyas ventanas debimos cubrir con toallas para...
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