Maravilloso alojamiento en el casco viejo de Split. Habitación nueva, limpia y con decoración muy cuidada. Cathrine trata a sus clientes como huéspedes a los que cuida de forma cercana pero con discreción. Nos dio mucha pena tener que irnos a pesar de que estuvimos alojados una semana. Sin duda, una magnífica elección en la hermosísima costa dálmata
