Llegamos al hotel por casualidad, y nos alegramos mucho de la decisión. Quizá porque estaba medio vacío, nos dieron habitaciones con vistas a las colinas y a la ciudad antigua, muy espaciosas y cómodas. 60 euros cada una, desayuno incluido (tipo bufet, nada del otro mundo), piscina de verano totalmente apetecible. El hotel es de estilo soviético, pero afortunadamente ha...
Más
- Gestione la ficha de su perfil
