No en la mejor, ni en la peor, zona de Medellin, el servicio pretende ser bueno y se queda lejos de la meta: barcito sin onda, terraza desaprovechada, sin desayuno...Me robaron u$s 100 de la propia recepción y el dueño (o responsable, no sé, nunca se presentó siquiera) no se quería hacer cargo. Un hostel realmente para olvidar.
