Pueden utilizarse muchos términos halagadores y muchas frases elogiosas para referirse a esta joya de hotel pero la verdad es que hay que vivirlo para creerlo. Es uno de los pocos lugares (y la verdad es que conocemos muchísimos) en los que, sin que resulte ni empalagoso ni impostado, te hacen sentir como una auténtica maharaní. Si además pasas allí...
Más
