Desde el principio cuándo nos recogieron en el aeropuerto, un 10!. ¡Que preciosidad de hotel!, parece de película.., escondido e independiente, pero cerca de todo..¡que bonito!. Sus cabañitas, su habitación, su entorno, su piscina, sus masajes, su vegetación, su desayuno...y su personal, Sam y compañía, que nos hicieron felices desde el principio. Para volver sin dudarlo.
