Magnífico hotel a buen precio y en un emplazamiento sencillamente espectacular: justo en medio de los arrozales. De hecho, para llegar a el hay que atravesar un estrecho camino que si te despistas puede acabar contigo y las maletas en el agua!. El edificio también es precioso, al estilo balinés y distribuido en terrazas camufladas entre árboles y frondosa vegetación....
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