Fue una verdadera sorpresa encontrar esta joyita. Llevamos años dando tumbos por medio mundo y nunca nos había llegado al corazón así un hostel. Las habitaciones son amplias, limpias y bien equipadas (lo único es que no tenían persianas), el desayuno era fantástico y había libre acceso a la cocina las 24 horas del día para picar lo que fuera...
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