Una buena pensión donde pasar una noches. El dueño, un hombre firme y claro te cocinara un pescado a la brasa excelente y su mujer realiza un mezer espectacular para acompañar. Todo por un módico precio x cabeza. El ambiente es tranquilo y familiar. Se nota donde te dejas esas liras extra al ver los cuartos, limpisimos con AC que...
Más
