Llegamos a Goreme desde Estambul, sin reserva y adormilados. Por azar entramos en este hotel y en seguida nos sentimos como en casa. Mehmet, el encargado del hotel, nos acogió con cordialidad y generosidad infinitas, un par de días después de nuestra llegada podíamos llamarlo nuestro amigo. Teniendo en cuenta que Goreme es un destino turístico muy goloso y con...
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