Hotel muy cerca de la Acrópolis, cuyo encanto, reflejado en atrevidos colores, demuestra lo auténtico de sus propietarios. Muy buena relación calidad precio, limpio, tranquilo y mimado en los detalles. Todavía existen hoteles donde el trato es francamente humano y personal. Especialmente agradecidos a Deedee
- Anil Hotel Bergama
