No hemos estado en ningún otro Ryokan, pero después de esta experiencia, nos costará repetir :(
Nos pareció acogedor. No hablaban inglés, salvo el camarero que nos sirvió la cena. Cena que no disfrutamos porque no nos gustó. Cenamos acmopañados de un enorme bicho que paseaba por el tatami.
La habitación estaba sucia, pero era enorme.
El desayuno genial (2...
Más
