Llegamos en la noche un jueves por la noche y nos recibieron con té y caramelos japonés. La casa en la que nos alojamos era - no muebles tradicional japonés. Allí sería lo que considero dos habitaciones en la casa separadas por puertas correderas. El piso tenía unas esterillas de paja relajado en el suelo. No hay son los zapatos...
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