Se trata de un viejo hotel de bonita arquitectura que, sin duda, vivió tiempos mejores.
Su encanto es indiscutible, y este encanto aumenta (para mi gusto) por su evidente decadencia.
El personal es amable.
Las habitaciones son espaciones y con mobiliario antiguo, igual que en los baños.
Las interiores son muy tranquilas.
Su gran baza es la excelente ubicación, en...
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