Después de haber visitado unos cuantos hoteles céntricos un poco más caros, prefiero mil veces el Mandarin: el lobby y el restaurante son un poco kitsch pero las habitaciones están perfectas, son comodísimas, nada vetustas, sin olor a humedad: el baño revestido en mármol, pantalla plana de TV, buena cama. Sería mejor si estuviera un poco más cerca del metro,...
Más
- Hotel The Mandarin Residences
