La Posada era muy bonita, por eso la elegimos (por internet). La habitación tenía dosel, terraza con hamaca, mini bar, era grande y espaciosa.
"Peros":
- En el baño se oía absolutamente todo de la habitación de al lado (tirar del W.C., charlas...).
- Para desayunar, había que subir por una escalera de metal a una especie de terraza cubierta....
Más
