La posada es atendida por Joanna e Ian, sus jóvenes dueños, que no descansan nunca para que los huéspedes de Quarto Crescente se sientan cómodos. Son súmamente profesionales, pero también muy cálidos y muy humanos, logrando un equilibrio perfecto que hace la estadía muy agradable. Las habitaciones están distribuidas en un enorme predio con especies vegetales hermosas y muy diversas....
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