waldy y Valeska son unos anfitriones estupendos. El personal es atento y amable. Se trata de un acogedor destino con comidas caseras y un ambiente íntimo. El personal de recepción atenderá todas mis peticiones con cortesía y rapidez.
El Kalamari está a sólo una cuadra de la playa más bonita del mundo. Se puede ver la playa desde mi balcón...
Más
