Cumelen fue nuestro segundo destino en un viaje apasionante y qué mejor lugar para descansar, respirar aire puro y sentir la naturaleza. Una pousada bella, cálida y acogedora con una anfitriona maravillosa. ¡Dolores hace las mejores tartas de todo Jeri! Levantarse para desayunar era un gran placer. No hay ruidos y se pueden pasar unos días estupendos. Las camas son...
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