Me hospedé en el Planalto Bittar Hotel por una noche debido a un viaje de negocios. La tarifa era de 90 dólares, con los impuestos y el internet (que había que pagar aparte) pasó de los 100. El hotel es una construcción moderna con una arquitectura que resulta de pésimo gusto considerando que Brasilia cuenta con edificios que son auténticas...
Más
