Quedaba alejado de la ciudad amurallada (y los taxis en Paratí cobran una tarifa fija carísima, deben ser los más caros de Brasil, los de Río eran muuuucho más baratos), el ruido de los aires acondicionados de las piezas vecinas no nos dejaban dormir (el nuestro ni siquiera lo prendimos) y no conseguimos que nos ayudaran y aconsejaran mucho. Muy...
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