Un hotel con encanto muy recomendable. Hay pocas habitaciones y todas ellas se cuidan todos los detalles. Los propietarios David y Sky hablan un inglés perfecto y en todo momento te ayudan, la verdad es que te hacen sentir como en casa. Tienes la opción de desayunar en su patio, delante de la casa bai con unas mesitas y parasoles....
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