Chris nos llevó desde el aeropuerto hasta la hacían bromas casa escondida, donde nos alojamos por 5 días. Hermosas habitaciones, hermosos alrededores tranquilos y muy amables anfitriones, que nos ayudó a conseguir un ambiente para disfrutar de la cultura tailandesa. Los niños les encantó, sobre todo el ciclismo a los mercados por la mañana y tomar el kayak de río...
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